Este mes el tema elegido para el HEMC es la cocina de nuestras madres o abuelas, el tema me ha encantado, pero debo reconocer que me ha costado mucho decantarme por alguna receta de mi madre porque a ella no le gustaba cocinar, eso si... cuando se ponía hacía cosas muy ricas, era buena cocinera, pero ella siempre decía que lo que menos le gustaba en la vida era cocinar. Incluso había veces que nos reíamos mucho porque decía que cuando cocinaba con menos ganas mejor le salía el guiso, o cuando hacía un bizcocho y le salía crudo por dentro y quemado por fuera, igual nos lo comíamos más a gusto que nada. Aún así para mí mi madre era la mejor cocinera del mundo y como su comidita ninguna. Su sopita de marisco para la cena de Navidad, el brazo gitano salado, el coctel de gambas, o el ganchillo... que pena que no escribí las recetas, son sabores que nunca olvidaré aunque ya no los pueda probar.
Para este evento he elegido estas tortillitas de bacalao, que ya publiqué en Semana Santa, mi madre las hacía también con gambas, y el jueves santo las hacía con bacalao, la receta la conservó mi padre, aunque no tiene ningún misterio, pero ella le daba un toque muy especial.
Ingredientes:
200 gr. de bacalao desalado y desmigado
2 dientes de ajo
Una ramita de perejil
1 cucharadita de levadura Royal
5 cucharadas colmadas de harina
Agua (la que admita)
Colorante alimenticio en polvo
Sal (si fuera necesario)
Elaboración:
1. Picar finamente el ajo y el perejil.
2. Poner en un bol el bacalao, el ajo y el perejil, la harina, la levadura y el colorante, mezclar bien. Añadir el agua poco a poco hasta que consigamos una masa que no esté muy líquida, pero tampoco muy compacta, tiene que quedar con consistencia cremosa. Dejar reposar durante media hora.
3. Ponemos abundante aceite en una sarten, cuando esté caliente vamos echando cucharadas de la masa y dejamos que se vayan dorando las tortillitas. Sacar y dejar enfriar en papel de cocina.